domingo, febrero 08, 2015

Lo confieso

Estudiar siempre ha sido parte de mí. No creo que de pequeña era consciente de lo que eso significaba. No nací ni mucho menos crecí en un ambiente de estudio. Jamás vi a mi madre leyendo un libro o a mi padre estudiando algún curso. Los dos eran en realidad muy empíricos con conocimientos básicos en los cargos que se desempeñaban.  Sin embargo, recuerdo a una madre que insistía en que yo debía educarme y también llegan a mi memorias de cuando  yo le pedía que me ayudara a estudiar. Su proceso consistía en mandarme a mi habitación con cuaderno en mano por cierto tiempo, memorizar la lección y luego ella supervisaba que yo dijera al pie de la letra el tema.  Ahora me da mucha nostalgia recordarla. Ella ayudaba, aunque claro, eso era conveniente ya que no se perdía su novela. Otra cosa era mi hermana, ella leía , fue la primera persona que vi absorta en los libros <3

No juzgo la educación que mi madre tenía, solo es bueno recordar lo que tuve para poder saber de donde viene todo. Cuando estaba más grande y una vez en la secundaria, mi vida  giraba a mis estudios, aunque la madrugada, que veo que es un crimen para todos los habitantes de este país. Nadie es feliz levantándose a las 5 de la mañana para estar en la escuela a las 6:20 y empezar clases a las 6:30 por mucho sol que ya haya a esa hora. Pero bueno, así fue que nos tocó y aunque odiaba la madrugada, tengo bellos recuerdos de esos años. 
Recuerdos de mi maestría 

Una vez salí del colegio e inicié la universidad, me fui encariñando más.  Ah, recuerdo que en el colegio nunca fui popular. Estaba el grupito de las chicas que tenían sus novios e iban a fiestas. Para mi los fines de semana eran una tortura, yo carecía de vida social mientras que ellas amaban esos días para sus encuentros.  Debo confesar que las envidié en cierto momento, quería ser como ellas en cierto sentido. Mis 15 años fueron sinónimo de leer 100 años de soledad y 12 cuentos peregrinos de nuestro novel Gabriel García Marquez. Yo viajé a Francia , vi la nieve, recorrí San Francisco  enamorada con sus personajes con mis libros en aquella época (Debo ese post de mi viaje a SF)

Retomando lo de la universidad, me di cuenta lo mucho que me gustaba, aunque veo que no pude disfrutar mucho el proceso, porque era algo de supervivencia en lugar de vivencias, mis clases y estudio se nublaban entre las condiciones precarias  de mi economía de esos entonces, como diría mi amiga, era más pobre que una rata.  Sin embargo, recuerdo esos cinco años con mucho cariño, entre parciales, trabajos y diccionarios que pesaban más que mi consciencia.  Luego cuando ya me titulé , para muchos ya había alcanzado mi “ultimate goal” pero no pasó mucho tiempo para que descubriera lo mucho que echaba de menos estudiar y fue cuando decidì irme a estudiar. Ya hace un año defendí mi tesis y hoy tengo mi titulo de maestría ¿Cómo se va volando este condenado tiempo, cierto?.  Ahora, ¿qué más viene? Se preguntaran muchos de ustedes, pues puedo decir que me sigue gustando, que necesito sentir que estoy aprendiendo algo  y no sé si les pasa , pero  se me eriza el pelo cuando leo algo que me sorprende, me mueve el tapete y sonrío como una tonta en la soledad de mi habitación con mi Ipad y mi cuaderno de apuntes.

Quiero volver a estudiar y bueno, a decir verdad empecé en cierta forma a hacerlo. Estoy haciendo parte de un proceso de investigación y soy asistente de investigación de una de las mejores universidades de mi país. Soy nueva en todo, me da pánico pensar que no sirvo para investigar, pero nahh, ya saben lo terca que soy y cuando me empecino en algo, debo (tengo) que conseguirlo.  El pago no es el mejor pero que me paguen por estudiar ;) vamos, que unos cuantos pesos no le caen mal a nadie, además que aprender no tiene precio para ñoños como nosotros. 

Es pasión por lo que hago y eso me llena y claro, he visto que a lo largo del camino, puede que en esos entonces no era la más popular y  me sentía algo incomprendida, poco a poco te encuentras personas igual de “raras” que tú, que se emocionan y te felicitan por tener un trabajo que significa sentarse por horas a leer artículos, tesis de grados , hacer resúmenes analíticos porque ellos son igual o peores que tú ;)
Yo tratando de lucir intelectual :P

Ya les iré contando como sigue la cosa, por ahora estoy como siempre peleando con mi adicción a FB  :/ aunque a decir verdad, luego de estar leyendo tanto, lo menos que me dan ganas es ponerme a ver publicaciones de la gente zzzz.. Ahí vamos.

Pdta. Gracias por todos sus hermosos saludos de bienvenida. Las llevo en mi corazón que por cierto es mucho más grande que yo ;) 

martes, enero 27, 2015

¿Qué ha pasado? Parte 2

Durante ese mes, aunque estaba en el séptimo cielo por hacer lo que tanto me gusta, pude ver que no todo el mundo tiene la misma concepción o motivación por estudiar. Para mi es una pasión, es un tiempo que invierto y jamás lo voy a considerar como algo perdido, todo lo contrario, siempre he visto como lo que aprendo, lo reciclo e implemento en mi labor como profesora. Como podrán deducir, yo era el bicho raro y algo tedioso en el grupo.
Cuando quise participar en la convocatoria que les comenté, me di cuenta de compañeros que han trabajando conmigo en años anteriores y su reacción al no ayudarme para nada en el proceso. Era como una “outsider” intentado hacerme un lugar en algo que no me pertenecía, muchas veces quise tirar la toalla y no volver a las clases, ya que de por sí estaba viviendo mi propio proceso de integración y ver más caras que no estaban del todo felices conmigo no es algo que quieras enfrentar. Pero creo que era algo que quería y me motivaba hacer, al saber que cumplía con los requisitos y podía hacer un buen trabajo.  Por lo que terminé todo el proceso, sin ayuda de nadie, hice las entrevistas, exámenes y demás cosas que pedían y fui seleccionada. 

El proceso empezó en noviembre. Ha sido uno de los meses que más rápido pasó y más estresante por cierto. Los meses esos que pasaron por delante de mis ojos, fueron compensados con todo lo que trabajé durante ese mes, ya que una vez asumido el reto no puedes echarte para atrás. Debía preparar clases de cinco horas diarias, que debían ser motivantes y que demostraran que aunque era la menor del grupo y la primera vez que tenía clases tan largas, no me iba a quedar grande el reto. Tuve insomnio,  bloqueo mental, pánico escénico, pesadillas donde mis estudiantes se escapaban de mi clase de lo aburridoras que eran. Yo moría de solo pensarlo pero puedo decir que todo valió la pena.

Fue el doble de estresante, pero el triple de gratificante, saber que lo hice, que mis estudiantes aprendieron al igual que yo de ellos.  Estuve muy contenta con los resultados  y bueno, la plata extra que gané sirvió para comprar el computador desde donde les escribo ;)

 Luego de trabajar hasta 60 horas a la semana, se vino diciembre,  con fiestas,  comida , cero ejercicio pero feliz de poder compartir estas fechas de nuevo en casa. 

Puedo decir que aunque hay días que quisiera salir corriendo , en general me siento bien, estoy tranquila, ya esas crisis de ansiedad por creer que no estaba haciendo “ nada”  o de no estar haciendo nada con mi vida se han disipado. Han mermado al darme cuenta que debo vivir un día a la vez, que cada día trae su propio afán. No ha sido fácil, sobretodo porque lo único que te preguntan es por el “marido” y el porqué a mis hermosos 28 años, cuasi 30 no me he casado, ni he tenido hijos. La típica de que por nada del mundo debo cruzar la barrera de los 30 sin hijos y créanme que me he ido por la dirección opuesta, pero ya después les cuento.

 Quiero desearles a todas las que todavía siguen allí un gran 2015, lleno de grandes cosas. Espero poder leerlas y seguir contándoles más sobre mi vida.


Un fuerte abrazo y he vuelto, esta vez para quedarme ;)
Vista el dìa de la inaguración del Proyecto.

Con mis compañeros de trabajo.

Con varios de mis estudiantes. Adivinen cual soy yo ;)

Lo logramos :) La clausura del Proyecto :'(

Navidad en el caribe. 


¿Qué ha pasado? Parte 1

No sé cuanto tiempo ha pasado desde la última mes que escribí, ¿seis meses o tal vez siete? Lo que sí recuerdo es que dije que quería retomar el blog, al fin y al cabo el ha sido una de mis tablas de salvación desde ese 2010 que me lancé al charco.  Fueron muchas excusas que me hicieron no hacerlo, le digo excusas porque él que quiere, puede  y ya veo que yo en los últimos meses simplemente no quería hacerlo.

Primero fue el internet, ya de vuelta a casa, en este lugar no había internet. Tocó buscar la compañía para que viniera a instalarlo y como todo en todas partes, fue toda una odisea, por lo que lo terminamos adquiriendo los servicios de un vecino que no sé que cosas tiene, pero tiene internet y su negocio es “compartirlo” con la comunidad. No sé que tan legal sea, pero ya a esas alturas me dejó de importar. Hoy, 26 de enero, seguimos esperando que vengan a instalarlo los de la compañía que prestan ese servicio en esta isla. Lo ultimo que supe fue que en 4 meses, lo han escuchado bien, en cuatro meses vienen a instalarlo.  Cuando sea, que sea. El internet del vecino ya no está tan mal después de todo.

Cuando por fin hubo internet,  fue mi computador portátil, el pobrecito tenía una banda enorme de 2 cm en plena pantalla que hacía escribir en Word toda una odisea.  Plata no tenía para comprar uno de momento y mi hermana me ofreció el suyo para trabajar en mis cursos virtuales por esos meses y nunca me sentí cómoda escribiendo, para mí, su computador era eso, un préstamo para lo justo y lo necesario. Por lo que otra excusa para no escribir, ya que tengo mi iPad en la que también podía publicar cosas.

Además de estas cosas, debo confesar que la mayor razón fue mi estado de ánimo, simplemente no existí durante los primeros meses una vez volví. Recuerdo junio, julio y agosto como meses vacíos, en donde mi cabeza me decía que hiciera muchas cosas, pero sencillamente mi cuerpo no respondía. Deprimida estaba, el efecto de shock cultural a la inversa, como también le dicen. Extrañaba demasiado los días vividos en USA, a mis amigas que ahora las considero como hermanas.  Odiaba estar de vuelta,  odiaba que mi vida ya no fuera tan “emocionante” como lo fue durante ese año. Sé y hasta yo lo hubiera pensado, que fue solo un año, pero creo que jamás había vivido tan intensamente y con tantos sucesos. Fue un desafío en todo sentido, una nueva y diferente vida.  Ahora lo veo asì, pero en esos momentos, también lo veía como una maldición al no encontrar nada motivante en mi propio entorno.  Me la pasaba leyendo en mi iPad novelas de dos dólares románticas, es decir, nada que significara, el uso de mis neuronas. Yo estaba aquí, pero mi alma y sentimientos viajaban entre recuerdos y las lagrimas que eso me producía.

Y claro, volver después de tres años a tu propio entorno y ver que las personas que tanto te escribían en Fb o mensajes, no mostraban ningún interés en ti una vez regresas, me partió el corazón. Era como si el hecho de que estuviera en el extranjero me diera cierto “estatus”  que perdí una vez regresé.  Las muchas invitaciones y planes de mis supuestos “amigos” se quedaron en eso, planes y promesas. Mientras que yo me sentía sola como jamás me había sentido.  No los culpo, fue bueno saber quienes se quedaron a pesar de haber perdido el dichoso “estatus”.  Mi circulo de amistades se cerró pero en mi corazón esas personas  se han instalado y no pretenden irse <3

Luego pasó septiembre y tuve una visita , estuve feliz con tener a mi prima aquí conmigo, aunque fuera por dos semanas, me ayudó a salir de mi estado depresivo y moverme a explorar el lugar hermoso donde me vivo. 

Yo seguía como tutora virtual, pero había una oferta para trabajar presencialmente como profesora de inglés con profesores de instituciones publicas de secundaria por un mes. Por lo que tenía que empezar el proceso desde octubre y eso incluía hacer un  curso por un mes intensivo sobre métodos de enseñanza. ¿Qué les puedo decir? volví a mi zona, me encanta estudiar y tener la oportunidad de repasar lo aprendido en mi maestría me hizo muy feliz. Todo el mes de octubre me la pasé estudiando,  repasando y haciendo el proceso de entrevista para hacerme un lugar en ese proceso que tanta ilusión me hacía…


Ya sigo con la segunda parte de este relato.

miércoles, julio 09, 2014

Quiero Volver

Ha pasado tanto, yo que soy de esas que no dejaba pasar un mes sin dar señales de vida, me duele que mi blog esté así, patas pa' arriba: sin un poquito de amor.

Ahora mismo no tengo internet en mi casa, y eso hace que todo sea un mie%#,, que me pone de malas , espero volver y así contarles todo lo que ha pasado. Los que me tienen en facebook, saben que existo, pero nahh, ya saben que facebook es un sofisma de distracción. No hay nada como contar lo que ha pasado con pelos y señales sin pensar que una amiga a que no le caes tan bien, piense de ti o medio mundo en mi caso.

Volveré, pronto, eso espero.

Un fuerte abrazo y vaya como extraño, las extraño.

Marcita

viernes, mayo 09, 2014

Good Riddance (Time of your Life)

Y así defino estos días, sin saberlo, sin predecirlo han sido los mejores momentos de mi vida…


Another turning point
A fork stuck in the road
Time grabs you by the wrist
directs you where to go.
So make the best of this test
and don't ask why.
It's not a question
But a lesson learned in time.

It's something unpredictable
but in the end it's right.
I hope you had the time of your life.

So take the photographs
and still frames in your mind.
Hang them on a shelf
In good health and good times
Tattoos and memories
and dead skin on trial.
For what it's worth,
it was worth all the while.

It's something unpredictable
but in the end it's right.
I hope you had the time of your life.

(music breaks)

It's something unpredictable
but in the end it's right.
I hope you had the time of your life.

It's something unpredictable
but in the end it's right.

i hope we have the time of our lives


Sino puedes contra tu enemigo...

Creo que es imposible irse a vivir a algún lado y no cambiar un poco tu estilo de vida para poder intentar adaptarte. A mí también me pasó y claro ahora se me hace tan fácil, pero al principio vaya que me costó

Aquí va mi top 10 de las cosas que tuve que amoldar-cambiar durante estos meses en Estados Unidos.

1. aprender a caminar por horas durante tus viajes a ciudades tan colosales como Chicago y New York:
 La primera vez que caminé por dos horas sin parar fue en Chicago y casi me moría y las chicas como si nada y yo tratando de no morirme en el intento

2. Adiós almuerzo pesado: Como en este país no se detienen como en el mío para almorzar, toca comer algo liviano para que esas clases que tienes a las 12 o a la 1 de la tarde no te mueras del sueño. Al principio recuerdo que pasaba muerta de hambre todo el día. Ahora, nahh hasta me gusta. Veo que soy más eficiente sin tanta comida en la panza. Vamos a ver qué pasa cuando regrese a Colombia.

3. ¿Madrugar? Nahh yo paso. En Colombia por naturaleza y por la situación geográfica nos acostumbramos a madrugar, clases a las 6.30 de la mañana durante toda tu vida , sea en el colegio , universidad y en mi caso como profesora, también. Pero aquí, nadie es madrugador, o por lo menos los que yo he conocido. Para mis estudiantes la simple idea de tener clases a las 8 am es la peor catástrofe del mundo: Ellos son felices yendo a las cama tipo 1 o dos de la mañana y tener clases a las 10 am y claro, yo también me he puesto así: Para mí, ahora mismo la hora para acostarme es por muy temprano a las 12 y claro a las 7 de la mañana, lloro para levantarme. Oops esto será un problema grave al regresar.

4. Hágalo usted mismo: En Colombia si quiero comerme un pedazo de torta, simplemente voy a la pastelería- panadería más cercana y voy y lo compro: Aquí o sorpresa, las tortas no me gusta como saben y no hay una pastelería cercana (15 minutos en carro NO ES CERCA) Por lo que aprendí a hacer tortas y para sorpresa mía me ha encantado, tanto que quiero una batidora y cosas para hornear de cumpleaños (ya saben je je)

5. Ser una estudiante de universidad nuevamente: Para mi asumir mi papel aquí de estudiante-asistente de idiomas fue duro, ya que venía de tener muchas responsabilidades con mis trabajos y la maestría, por lo que pasar de tener tantas cosas que hacer a tener que trabajar por 15 horas a la semana fue algo que no me cabía en la cabeza. Ahora va a pasar todo lo contrario.

6. Adiós a lavar la loza: Durante este año, he aprendido a amar esa máquina del demonio llamada lava platos: al principio me parecía cosa loca, que ella no podía lavar bien los platos pero luego sucumbí y dije nahh, que se laven solitos y bueno, en Colombia no tengo lavador de platos por lo que voy a sufrir cada vez que me toque

7. Hola Calefacción /Aire Acondicionado TODO EL TIEMPO: Esto es algo que lo veo mal , mi consciencia me castiga ya que pienso en el medio ambiente: Yo en mi país jamás de los jamases he vivido con calefacción o aire acondicionado permanente, en las ciudades donde he vivido o hace un bochorno insoportable y te las tienes que arreglar un ventilador, jugos fríos, baños etc y fríos moderados (ya 10 grados no son tan traumáticos) y te abrigas bien, tomas mucho té y cosas calientes. Pero aquí siempre tienes la temperatura perfecta dentro de los lugares en que estás no importa el tiempo en el que estés “70 F”   18 0 20 Celsius. Ahora que regrese a mi isla seré una ogra con lo del calor ja ja.

8. Hola Internet Gratis y de buena calidad: En la isla donde vengo el internet es pésimo, malo, insoportable, frustrante y bueno sirve para encontrar otros pasatiempos en lugar de pasar pegada en internet, pero soy honesta, soy adicta a esos aparetejos y claro: Aquí tengo mi iPad con Spotify las 24 horas del día, mi IPad descargando libros gratis para leer y viendo correos cuando tengo pereza de abril el computador portátil  para escribir correos, ver blogs (tengo que acostumbrarme a ver sus actualizaciones desde el IPad) por lo que voy a llorar cuando regrese.

9. Inglés. Inglés Todo el tiempo: Creo que me va a ser raro volver a mi país sabiendo que mi uso del inglés se va a reducir un montón, bueno aunque tengo que destacar el hecho que yo vivo con dos chicas con las que hablo español todo el tiempo, pero ese cambio de inglés a español y viceversa cuando lo necesitamos o según la ocasión me va a hacer falta.

10. Adiós metabolismo: Ya que ya no tengo 20 años y aquí hay demasiada comida, tocó volverse amiga del ejercicio al tal punto de disfrutarlo y pensar en hacerlo parte de mi rutina.


Y Cuéntenme ustedes, ¿les ha tocado hacer alguna de estas cosas u otras nuevas?